En defensa del estado, esto es de la filosofía de Rousseau, de Maquiavelo, de Aristóteles, de... los "republicanistas" o del Estado (2007)

En defensa del estado, esto es de la filosofía de Rousseau, de Maquiavelo, de Aristóteles, de… los “republicanistas” o del Estado

Joaquín Miras [*]




Tenemos que fijarnos en cuál es nuestro pensamiento político no teórico. Cuando juzgamos sobre las agresiones de género a mujeres, qué pedimos: leyes de alejamiento, intervención policial de protección eficaz, jueces activos, o, por el contrario, “deperissement” del estado. Cuando juzgamos sobre Bolivia, sobre Venezuela, qué juzgamos: que el Estado es el mal o es un bien. Pedimos la eliminación del estado o su mayor eficacia y su reforma a favor de la participación popular. Creemos que la reforma constitucional boliviana es importante, creemos que la nueva reforma constitucional venezolana y el papel que se le dé en ella al poder popular, son muy importantes o son chorradas que llevan al reformismo porque hay que plantearse le “deperissement” del Estado.  ¿Qué quieren las masas bolivianas y venezolanas; y la derecha boliviana separatista, qué pretende, reforzar o liquidar el Estado? ¿Y en la Rusia actual? ¿la retirada del estado ha mejorado la asistencia sanitaria, las pensiones, la educación…(mediante p.e. la privatización del mercado), o lo contrari?

Cuando juzgamos sobre la violencia concreta, ¿dónde hay más violencia, en los aparatos de estado estrictamente o en la sociedad: delincuencia, mafia, terrorismo, violencia de género, explotación patronal, especulación financiera..? Y contra la explotación, qué pedimos, ¿que desaparezca el estado o más leyes, mejor aplicación de las mismas, represión contra los empresarios que las incumplan, leyes que constitucionalicen la empresa, y permitan al trabajador ser un ciudadano con todos sus derechos en ejercicio, dentro del centro de trabajo: leyes que legislen la protección del asalariado en su puesto de trabajo, la limitación de la jornada, el salario mínimo, etc., leyes que garanticen sanidad acompañadas de leyes adecuadas de recaudación de fondos, leyes que garanticen la pensión, leyes de jubilación a los 60, leyes que estatuyan la socialización de los medios de producción y cambio, leyes que pongan lo que determina la vida de la gente en sociedad bajo dominio de la gente: leyes que conviertan los social el público? Vemos que en lo cotidiano juzgamos que la intervención legislativa en la sociedad, es lo positivo, lo justo, lo razonable, la eticidad, vemos que la violencia está en la sociedad sin leyes y sin poderes democráticos.

“Radicalizar la democracia” ¿significa “deperir l'état” o transformar, reformar el estado para hacerlo más dominable por el demos? ¿Hacer que la política sirva más y mejor al pueblo, dé más el poder al pueblo, dé todo el poder al pueblo?

La sociedad sin estado como la ideal de libertad, y creatividad, destruir el Estado, es liberalismo. Concebir que sin estado se vivirá mejor porque el estado solo reprime y sin Estado la sociedad alcanza su desarrollo pleno en todos los planos, incluso en el moral laissez faire, laissez passer, le monde va par lui même, es la divisa inventada por el liberalismo. La Sociedad como el reino de los particular, del interés ciego, del egoísmo, de la explotación y, por el contrario, la política y el estado, la volonté générale como la eticidad, es el republicanismo, desde Aristóteles a Rousseau, a Robespierre, y a Gramsci.

Contra la escuela estatal, Marx proponía la escuela pública (crítica del P. de Gotha). ¿Eso es que la escuela dependa del intercambio entre individuos y de la sociedad perfectamente organizada por la mano del mercado? ¿O habla de una organización según la Opinión Pública, de otra forma de ejercicio de la deliberación y de la decisión y ordenación de recursos, programas, etc., de la enseñanza? ¿Deperissement?

Sociedad sin política, sin normas legales constituyentes que legislen sobre la libertad, los derechos de los individuos, sobre sus medios de autoelegirse es jungla. La sociedad solo pasa a ser sociedad de ciudadanos, de cives, es decir, solo pasa a ser “sociedad civil”, cuando hay un poder que garantiza y estipula derechos, que establece la posibilidad de que se intervenga en la regulación de la misma, un poder que permite o estatuya la volonté générale y en la medida en que la permite. No existe sociedad civil sin un Estado que la organice y estatuya: Aristóteles. Que los liberales hablen de “sociedad civil”, es decir de sociedad de cives, de derechos, de ciudadanía, y pidan el estado mínimo, es un sarcasmo, o más, una vulgar falsaria, contradicción en los términos. La política, el Estado y sus leyes: eso es lo que constituye la sociedad civil. La sociedad deja de ser un “coetus”, una “bandada” sometida al poder del mafioso, del tirano, del rico, para ser, gracias el poder político de los cives, una sociedad civil.

La idea de Estado de la traditio republicanista, su idea de régimen político y de constitución: la ley organiza la polis a todos los niveles. El estado no lo es todo, la sociedad no es gelatinosa. El Estado no sustituye la capacidad de hacer y decidir de los ciudadanos, sino que establece las normas y los recursos que permiten a los individuos ser libres, no ser dominados, poder decidir, ser poder político, respecto del Estado “tout court” y poder social en su vida, gracias a las leyes que le entregan los medios para decidir y para no estar sometido a la voluntad ajena. Las leyes legislan el orden social: ponen en manos de los ciudadanos su vida, tanto la vida colectiva directa de los mismos (trabajo) como la vida individual. La constitución no es Estado mínimo: como recuerda Aristóteles, cada nueva constitución es nueva polis, una nueva civitas, una nueva sociedad civil, aunque los habitantes sean los mismos. La volonté de Rousseau, lo mismo. Gramsci igual (régimen: estado que organiza la SC) más condiciones genéticasy de posibilidad del asunto.

Estos son los únicos autores que parten con claridad de que la política, el Estado, es la eticidad; y desde sus experiencias nos proponen desarrollos sobre el asunto, sobre cómo organizar, desarrollar, construir, el poder político. Algunos insisten más en lo “normativo”: cómo debería ser el poder político a la luz de la experiencia de tiranía que vivieron otros, además, más bien reflexionan sobre cómo construir lasa bases sociales que permitan construir un nuevo Estado, un Orden Nuevo, una nueva eticidad (Maquiavelo, Gramsci).

[Estado: sociedad política o estado, sensu strictu, más sociedad civil. El Estado estricto es el lugar o ámbito de mediación y de intervención de la voluntad de los ciudadanos que permite la eticidad, la intervención de la ética en la sociedad civil, sobre la sociedad civil, sin eliminarla, porque la SC es la ciudadanía y su libertad (donde hay libertad). Aquí la diferencia con el liberalismo, que considera que la eticidad y la libertad están en la sociedad civil y el estado solo coacciona, sólo reprime, no crea hegemonía, no crea consenso (derechos de los ciudadanos, sanidad, etc.). Para Gramsci, como para Rousseau, y para Aristóteles, el mundo económico es el de la particularidad, y debe ser intervenido para que la particularidad egoísta no explote a otros, no los someta a sus intereses, para que la particularidad, es decir el reino inmediato, sin normas de la vida en sociedad, pase a estar compuesta de individualidades igualmente libres, con las mismas condiciones materiales de vida, de propiedad, etc. La noción de la particularidad del mundo social de la Sociedad es ya Rousseau contra el liberalismo de Voltaire y los fisiócratas que consideran la virtud en la sociedad. Rousseau no liquida la vida social, pero la interviene con el fin de garantizar la igual libertad. Esto es el fundamento Rousseau: el estado, que es la instancia de mediación de todos los ciudadanos, donde se expresa su deliberación y donde se legisla para operar la real libertad de todos, la igual libertad de todos, es la instancia por tanto del consenso, de la garantía y la ejecución de las medidas que generan la libertad que convierten en ciudadanos a todos los nacidos, que reproduce y perpetúa sus condiciones materiales de vida para que no sean dominables, defendiendo su posesión igual. Los pone en condiciones de poder actuar con igual libertad, sin ser dominados, en la sociedad civil. No liquida su capacidad de hacer en la sociedad civil, de vivir su vida libre, sino que es la instancia en que todos ellos actúan políticamente para garantizarse la eticidad en la vida de la sociedad: vida social éticamente organizada por la ley: sociedad civil. El Estado abarca la sociedad civil porque la instancia política es el medio para garantizar la vida ética en la sociedad civil, que no es per se, ética sino particular, “egoísta” según R., y no como en otros ilustrados, los fisiócratas, virtuosa. El Estado constituye la Sociedad Civil. Para los liberales la libertad surge de la sociedad civil, que es el reino creativo de la virtud, y el estado es la coerción; para los demócratas la SC sin dominio democrático es el reino de la esclavitud y la voluntad democrática es la instancia que introduce la libertad en la SC] nota de un apunte mío sobre Gramsci

¿Pueden estos autores ser “escasos” en su reflexión? Son modestos en el sentido de que no son escatológicos: el final de los tiempos, la sociedad de los santos no existe: hay que crear un poder que nos ponga a todos en igualdad de planos porque si no, habrá explotación, dominación, el egoísmo es inherente al ser humano, etc. No pretenden solucionar todos los tiempos, ellos pensaron el suyo a partir de lo que habían pensado otros antes, nosotros debemos pensar nosotros para el nuestro. Pero son “los peores pensadores políticos” exceptuados todos los demás, que no piensan en la política, que la consideran eliminable, que no piensan cómo reformar, transformar, revolucionar las formas y las instituciones de hacer política para ponerlas al servicio de la revolución, sino que proponen “deperir l'état” y, como alternativa, la sociedad de los santos, el gobierno sobre las cosas… entendido sobre el modelo, que sabemos que hay que liquidar, de la sociedad anónima por acciones, que era lo que deslumbraba a nuestro Engels (desarrollo de las fuerzas productivas hacia una socialización imparable: acciones).



[*] Nota de Joaquín Miras, datada del 2007, y obtenida de sus archivos personales.

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